Pero cuando ése apoyo no lo tienes, ¿Qué puedes hacer?. Soñar. Sólo eso. Son tus sueños, no el de ellos.
"Y si te lo propones, puedes alcanzar todo lo que quieras". Eso, es lo que dicen quienes han alcanzado lo que se han propuesto, así que mentira.. no debe ser.
Esta entrada es muy personal, decidí escribirla porque llegué al punto de que en verdad lo necesitaba. Además, no veo nada de malo en compartirla con ustedes que siempre visitan este blog, que al final de todo... Es mío, no?
No sé qué es más triste.. Que mi mamá me reproche casi a diario que decidí estudiar Comunicación Social, no tener el apoyo de ella en otra cosa que no sea pagar la Universidad.. O que a sus compañeras de trabajo les diga que estudio Derecho. Les cuento que me enteré que hace eso de la manera más incomoda. Al menos, ya una de sus compañeras sabe que no es cierto. Lo último, me perturbó para toda la vida. ¿Por qué tanta vergüenza?
Desde muy pequeña supe que estudiar Comunicación Social era lo que quería. Y no me arrepiento en lo absoluto de ir contra los deseos de mi 'familia'. Todo lo que sé, es gracias a esta carrera tan hermosa, llena de desafíos. Por cierto, soy enemiga de quienes dicen que es fácil..
El titulo de la entrada habla de un sueño.. ¿Cuál es el mío?. Tener una carrera como la de mi ídolo Carolina Guillén. ¿Imposible? No, en ningún momento me permito pensar que lo sea.
Algo que tenemos en común es el amor hacia el Deporte. Algo, que hasta hace mucho y gracias a Dios, dejó de ser 'sólo de hombres'.
Amo tanto el béisbol, que ni con mis anteriores entradas, ni con todo lo que twitteo sobre el, podría describirlo.
Mi día a día comienza, pensando en los resultados de la MLB del día anterior.. De las victorias, o derrotas de mis amados Yankees, de los jonrones de Miguel Cabrera o de una nueva y espectacular salida de Félix Hernández. Y sí, un día de mi vida termina exactamente igual.
Pensar que puedo, algún día estar en un estadio todos los días como parte de mi 'trabajo soñado' se me pierde de vista y me eriza la piel.
Mis grandes amores, mi carrera y el béisbol son la inyección de motivación que recibo a diario cuando termino un día de clases y al llegar a casa, no escucho un ¿Cómo te fue hoy?..
Soy tan solitaria... que podrían sorprenderse.
Pero en mi almohada, mis libros, revistas.. Sin contar el montón de marcadores que tengo en el navegador de mi computadora, se guardan las ganas de alcanzar lo que tanto quiero.
Me preparo, día a día sin hablar mucho para que, cuando llegue el gran día.. demostrar.
Luego de tanto desespero, tantas preguntas, estudio y trabajo, lo lograré y todo lo mencionado habrá valido la pena.
Y sé que, (probablemente no la escuche), mi mamá con unos cuantos años ya.. Y junto a mi papá, colocará ESPN y dirá.. "Esa es mi hija Tita"..
Dios es mi mejor amigo y compañía en el largo camino.
No sé qué es más triste.. Que mi mamá me reproche casi a diario que decidí estudiar Comunicación Social, no tener el apoyo de ella en otra cosa que no sea pagar la Universidad.. O que a sus compañeras de trabajo les diga que estudio Derecho. Les cuento que me enteré que hace eso de la manera más incomoda. Al menos, ya una de sus compañeras sabe que no es cierto. Lo último, me perturbó para toda la vida. ¿Por qué tanta vergüenza?
Desde muy pequeña supe que estudiar Comunicación Social era lo que quería. Y no me arrepiento en lo absoluto de ir contra los deseos de mi 'familia'. Todo lo que sé, es gracias a esta carrera tan hermosa, llena de desafíos. Por cierto, soy enemiga de quienes dicen que es fácil..
El titulo de la entrada habla de un sueño.. ¿Cuál es el mío?. Tener una carrera como la de mi ídolo Carolina Guillén. ¿Imposible? No, en ningún momento me permito pensar que lo sea.
Algo que tenemos en común es el amor hacia el Deporte. Algo, que hasta hace mucho y gracias a Dios, dejó de ser 'sólo de hombres'.
Amo tanto el béisbol, que ni con mis anteriores entradas, ni con todo lo que twitteo sobre el, podría describirlo.
Mi día a día comienza, pensando en los resultados de la MLB del día anterior.. De las victorias, o derrotas de mis amados Yankees, de los jonrones de Miguel Cabrera o de una nueva y espectacular salida de Félix Hernández. Y sí, un día de mi vida termina exactamente igual.
Pensar que puedo, algún día estar en un estadio todos los días como parte de mi 'trabajo soñado' se me pierde de vista y me eriza la piel.
Mis grandes amores, mi carrera y el béisbol son la inyección de motivación que recibo a diario cuando termino un día de clases y al llegar a casa, no escucho un ¿Cómo te fue hoy?..
Soy tan solitaria... que podrían sorprenderse.
Pero en mi almohada, mis libros, revistas.. Sin contar el montón de marcadores que tengo en el navegador de mi computadora, se guardan las ganas de alcanzar lo que tanto quiero.
Me preparo, día a día sin hablar mucho para que, cuando llegue el gran día.. demostrar.
Luego de tanto desespero, tantas preguntas, estudio y trabajo, lo lograré y todo lo mencionado habrá valido la pena.
Y sé que, (probablemente no la escuche), mi mamá con unos cuantos años ya.. Y junto a mi papá, colocará ESPN y dirá.. "Esa es mi hija Tita"..
Dios es mi mejor amigo y compañía en el largo camino.








